El Sueño de la Razón es una serie de dibujos, textos y fotografías que emprendí en octubre de 2006. En esa época preparaba unas oposiciones, con la ilusión de ser fiscal, cuando por motivos familiares tuve que hacer un gran parón en el estudio, circunstancia que truncó mi posibilidad de haber aprobado ese año. Esto provocó en mí la necesidad de sacar afuera los miedos y preguntas que tenía dentro.
Así pues, tomando como hilo conductor un grabado de Goya, y usando como excusa una crítica feroz al racionalismo burgués, empecé lo que en principio quería que fuera una serie de diez dibujos hechos con bolígrafo bic, sobre cualquier tipo de papel que cayera en mis manos. Pero lo que iba a ser una pequeña colección de dibujos destinada a perderse en algún cajón de mi casa, pasó de forma incontrolable a convertirse primero en un conjunto de 20 dibujos, luego de 30, 50, 100...que empecé a compartir con mis amigos. «Pararé cuando llegue a 200» –pensaba por entonces–, y a día de hoy me quedan solo 150 para llegar al límite de 1.200 que me he impuesto.
Por otro lado, lo que era una denuncia de los resultados de una concepción de la vida que prescinde de lo real (el idealismo en sus distintas formas), fue dejando poco a poco espacio a una serie de reflexiones estéticas de carácter más existencial. Me di cuenta de que me estaba instalando en un criticismo que, aunque lúcido y acertado, prescindía de dos cosas: de mi «yo» como parte implicada o participante en la misma mentalidad que enjuiciaba y, fundamentalmente, del verdadero corazón del problema, a saber, la tristeza y la amargura que provoca el vivir deformando la realidad.
De esta forma, abandoné la idea de construir un sistema crítico del sistema criticado, y me decidí a realizar una serie-río compuesta de múltiples teselas (cada dibujo es un verso de un largo poema, dice Pablo Luque Pinilla) que mostraran la realidad cultural desde una perspectiva mucho más amplia y profunda.
Siempre he concebido este proyecto como un producto colectivo, en el que he tratado de implicar a muchos de mis amigos: poetas, músicos, filósofos, profesores, abogados, científicos...tanto a la hora de concebir cada dibujo (sigo fielmente la consigna «un dibujo una idea») como a la hora de explicarlo o desarrollarlo. Me gustaría que también desde el punto de vista de la autoría, fuese una obra abierta y permanentemente inacabada. Que suscite preguntas y promueva la discusión y el choque dialéctico. Y, por encima de todo, que me abra a mí mismo a los demás. Creo que es muy difícil entender esta obra fuera del contexto de la amistad donde ha sido generada.
Estéticamente también ha habido una fuerte evolución en los dibujos: de un puro y duro uso del bolibic en blanco y negro (o blanco y azul) usando la técnica del dibujo en «negativo», pasé a aplicar rotulador negro y luego gris. Poco a poco encontraron su hueco el rojo y, muy posteriormente, otros colores. De ahí pasé a la ligne claire. Y ahora uso el bolígrafo metalizado o pastel sobre cartulina negra. Al final de la segunda parte de la serie hice varios collages, y hace poco he dado entrada a la fotografía digital. La evolución ha sido muy lenta y gradual, sin grandes rupturas o saltos, según lo iba exigiendo la temática analizada en la serie.
El Sueño de la Razón se divide en tres partes y un blog. Las tres partes constan de 400 dibujos cada una. La primera está totalmente acabada. La segunda en fase de revisión. La tercera ya ha atravesado su ecuador. En el blog, en este momento, diariamente posteo los dibujos que doy por buenos de la primera parte y añado las fotografías que empecé a hacer en agosto de 2008. Además, siempre que tengan relación con el leitmotiv «el sueño de la razón crea monstruos», cuelgo música o videos que, a mi juicio, complementan las ideas que quiero expresar.
La primera parte se compone casi al 100% de dibujos de crítica política o filosófica a un mundo construido a partir de imágenes prediseñadas por el hombre, prescindiendo de la realidad tal y como es (perspectiva externa). La segunda parte tiene como hilo conductor lo que le ocurre al hombre que vive siguiendo sus ensoñaciones (perspectiva interna). La tercera parte tiene como denominador común la deformación del lenguaje coloquial, con el fin de encontrar el verdadero sentido (o sinsentido) que ha quedado sepultado bajo el tran-tran cotidiano. El blog trata de mostrar todo lo anterior enmarcándolo en el contexto cultural que me sirve como referente. De ahí la importancia primordial que le doy a la música y a la imagen. Además, el blog me permite incorporar textos propios, de amigos o de cualquiera que me llame la atención.
Queda un penúltimo paso, que consiste en rehacer (redibujar) una selección de varios de los dibujos ya hechos, sin perjuicio de la posibilidad de corregir o desarrollar las posibilidades de varios de ellos, lo cual se colgaría oportunamente en el blog. El último escalón será –dentro de un tiempo– la creación de una página Web ya acabada y cerrada, que será el resultado del trabajo de compilación y destilación que estoy desarrollando en el blog.
Una vez más, me parece importante recalcar que El Sueño de la Razón no tiene la pretensión de tener una lógica interna impoluta, ni de ser una obra cerrada en sí misma. Es un libro-serie que, en su actual forma de blog, quiere servir como lugar de encuentro y de reflexión, bajo la hipótesis de que, de millones de maneras distintas, una vida que desprecia lo real termina convirtiéndose en una caricatura de sí misma.


El sueño de la razón - I Por Luis Ruiz del Árbol
Los 400 dibujos de la primera parte guardan relación con la crítica política o filosófica a un mundo construido a partir de imágenes prediseñadas por el hombre, prescindiendo del dato de la realidad, tal y como es (perspectiva externa).


El sueño de la razón - II Por Luis Ruiz del Árbol
La segunda, con 400 dibujos más, parte tiene como hilo conductor lo que le ocurre al hombre que vive siguiendo sus ensoñaciones (perspectiva interna).

El sueño de la razón - III Por Luis Ruiz del Árbol
La tercera parte, con los últimos 400 dibujos, tiene como denominador común la deformación del lenguaje coloquial, con el fin de encontrar el verdadero sentido (o sinsentido) que ha quedado sepultado bajo la costra de la rutina.


fromthetree es un blog donde se irradia y amplifica lo explicado para la serie El sueño de la razón enmarcándolo en el contexto cultural que me sirve como referente. De ahí la importancia primordial que le doy a la música. Además, el blog me permite incorporar textos propios, de amigos o de escritores.
Como se ha dicho, El sueño de la razón, a su vez, toma su nombre del Capricho 43 de Goya; una serie dispersa de dibujos, fotos y textos que llevo perpetrando y recopilando desde noviembre de 2006. Así, lo que empezó siendo una pequeña colección de dibujos macabros inspirados en Goya, se fue poco a poco convirtiendo en una más amplia reflexión sobre nuestra forma de entender el mundo. Un uso de la razón que no de cuenta de toda la realidad, acaba inevitablemente, de una forma u otra, por deformarla.
Al igual que los dibujos, este blog no tiene ninguna pretensión de sistematicidad ni de coherencia lógica interna. Se trata de un simple conjunto de versos sueltos, de teselas, o de trozos de vida (o de muerte), cuya única relación entre sí es la nostalgia de la vida y la rebelión frente a cualquier forma de alienación y supresión de lo humano.

Luis Ruiz del Árbol
por Luis Ruiz del Árbol
Luis Ruiz del Árbol Moro (Pontevedra, 1977) es abogado. Compagina su labor profesional con la ilustración y, ocasionalmente, con la ingesta de grandes dosis de dry martini. Por ahora vive (más bien hace la fotosíntesis) en Valencia. Le gusta el fútbol, los toros, el snooker y hacer fotos a graffitis. A pesar de eso, asegura que no es en absoluto un friki, tal vez un poco extraño, pero nada que no se cure con un dry martini. Es ex-fumador y militante anti-antitabaco. Le gustan los comics, el cine sesudo y leer a solas en cafeterías, a pesar de lo cual sigue manteniendo que eso no implica necesariamente ser un friki, sino tal vez algo cultureta, pero nada grave que no se pueda arreglar con otro buen dry martini. A veces tiene hipo y de vez en cuando -porque como dice su madre es un poco desastre- se acuerda de sus amigos y queda con ellos a ponerse al día mientras apuran un -no podría ser de otra forma- señor dry martini. Está enganchado a The Wire y a marca.com, lo cual estima es la prueba definitiva de que no es un friki. Se considera un tipo con suerte (más bien potra) al que aun le queda todo por vivir. Canta fatal y baila peor, lo cual no le impide dar la nota en público, siempre y cuando hayan caído, al menos, un par de dry martinis. Piensa que su gran contribución al progreso de la cultura occidental, por la que será recordado en los siglos venideros, está en la creación de la muiñeira trance y en su particular forma de preparar la tortilla francesa y, cómo no, los dry martinis.

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